
Bizcocho de té verde en las tardes de cole
Algunos recuerdos de mi niñez son tan vívidos como los que evocan los bizcochos que preparaba mi madre, cuando aquella masa 3-2-1 (la fórmula magistral que luego desgloso) de la famosa receta del yogur de limón (antes no había mucho más que natural, de macedonia, fresa y el esnobismo de citronio) se triplicaba en el molde como Hulk y desprendía esos aromas por toda la casa que iban siempre acompañados
ColaCao vs Nesquik / Stallone vs Schwarzenegger / Nocilla vs Nutela
Esponjoso, tierno y sabroso; son los tres epítetos que mejor describen aquellos bizcochos que preparaba mi madre en casa los fines de semana y que pese a mi poca atracción por el azúcar sumergía en los gruesos vasos de Nocilla reutilizados (eso sí que era reciclaje y lo del casco del sifón) que durante tardes enteras mis hermanos habían merendado, ¡vaya se me ha colado la marca!, siento la mención pues podría haber sido también Nutella, pero cada casa tiene esa situación dicotómica que va pareja a la del ColaCao y el Nesquik. Ya sé,… ya sé… existían otros, pero ahondando, ¿Tu qué preferías toser con el maldito polvillo del
Yo fui a EGB cuando sin bizcocho de té verde
Por último, va otro recuerdo de mi infancia en la EGB, esta receta la tenía escrita mi «mamma» en una hoja de un cuaderno Rubio (uno de esos viejunos que sólo recordamos los que tenemos más de cuatro décadas y las manos esculpidas por los golpes de las reglas de los profesores), con esa caligrafía de médico que estoy convencido ejercía para evitar que falsificara las notas y que estaba insertada en un libro de recetas todavía más vetusto, yo lo consideraría un clásico, de hojas ya amarillentas, olor enjuto, escritura en castellano antiguo o a medio camino entre lo grotesco y lo literario, con tipografía de máquina de escribir Remington, con gruesa encuadernación fingiendo ser cuero con clase y ostentosas letras doradas para dar glamour,… todo un tesoro, quizás deslucía un poco que las medidas de esta receta no eran en onzas, libras o cuartiles… sino yogures Danone (prometido).
Ingredientes del bizcocho de té verde matcha 3 2 1
- 120 g o un yogur natural (el envase nos vale para las medidas)
- 120 g de aceite de oliva virgen extra (el envase del yogur)
- 240 g de azúcar (2 medidas de yogur)
- 360 g de harina (3 medidas de yogur)**
- 3 huevos grandes
- 16 gr de levadura o 1 sobre de levadura
- 15 g de té verde matcha
- 5 g de te verde y 5 g de azúcar glass para espolvorear y adornar antes de servir (opcional)
- Harina*** y mantequilla para untar el molde y que no se nos pegue.
**Fátima para los celiacos os recomiendo sustituir por:
- 240 Harina de arroz, 2 medidas
- 120 Maicena, 1 medida de yogur
3/2/1 por las partes de harina/azúcar/aceite/yogur (ya me diréis dónde queda el resto de los ingredientes)
Elaboración del bizcocho de té verde matcha
En un bol amplio y de paredes altas colocamos el azúcary los huevos que batiremos manualmente hasta el cansancio, cuando esté bien diluido sumamos el yogur, el aove y seguimos con el proceso de mezcla hasta que sea homogénea.
Añade la harina tamizada, la levadura y el té verde matcha sobre la mezcla, ¿y adivinas?, continua con la la varilla sin pausa.
Ya está casi todo, y esperemos que el horno haya alcanzado la temperatura ideal, bajando posteriormente a 180º (ten en cuenta que sólo abrir y cerrar descenderá el interior).
Preparamos el molde, para ello untamos con mantequilla y con cierta gracia espolvoreamos de harina e introducimos la masa con todos los ingredientes. Al horno durante 40 desesperantes minutos.
Sólo nos queda ser precavidos, apaga el horno, saca el bizcocho y espera a que se enfríe «O TE LANZO LA ZAPATILLA», desmolda y espolvorea un poco de azúcar glass mezclado con té verde (yo como soy poco dulcero sólo le pongo matcha).

