
Pero también existen pescados llamados semigrasos y que no poseen un nombre metafórico en el pantonario.
Podríamos llamarlos azul pastel o blanco azulado, pero lo cierto es que este juego verbal sólo tiene un sentido divertido más que descriptivo. Pasemos a describirlos que seguro es lo que esperáis.
El pescado blanco
Los pescados blancos no necesitan realizar una búsqueda activa para la ingesta de alimentos. Por ello, su constitución no exige almacenar grasas y como consecuencia el contenido de lípidos suponen un 2% del total de su cuerpo y como en el caso de los patos la almacenan en el hígado. Todo ello supone que el pescado blanco es un alimento muy recomendados para dietas o nutriciones hipocalóricas. Aquellas que requieren tener muchas proteínas.
Son pescado blancos: el rodaballo, el gallo, el lenguado, bacalao, merluza, rape,…
El pescado Azul
Los demás colores
El pescado semigraso es aquel que dependiendo de la época del año varía su porcentaje de grasa, en función de la estación, la alimentación o el tamaño/edad del pescado.
Terminando
Pues nada, cada uno debe elegir el color que más le gusta en función del momento y el sabor que prefiera. Siempre y cuando sea libre de cargas como las malditas prescripciones médicas.
Dedicado a mi buen amigo Carlos que siempre me motiva.

