
Sopa de guisantes para el calor
Este verano el calor ha llegado tarde y algunos días puedo garantizar que se pueden elaborar casi todo tipo de platos sin necesidad de fuegos, el otro día sin ir más lejos hice un gazpacho y cuando lo serví, como las mariposas, se había convertido en una sopa que tuve que soplar cucharada a cucharada para no quemarme como si fuera un troll.
El color de la Sopa de guisantes define su frescura
La intensidad de su color se debe a la clorofila; luminosos, dulces y de textura firme a la par que tierna, su frescura es condición única para su consumo, se trata de una semilla inmadura que a las pocas horas de salir de su vaina comienzan a degenerarse y su textura se vuelve harinosa.
Ingredientes para la Sopa de guisantes
Ingredientes para cuatro personas humanas que somos (sobrará un poco) élficos y orcos con poca hambre, a los enanos no los invitéis se comen hasta los envoltorios:
- 500 gr guisantes congelados
- 300 gr de agua
- 5 cucharadas de AOVE
- 5 hojas de menta
- 1 manzana variedad Delicious Red o Golden
- Sal y pimienta
- 5 espárragos blancos gruesos
Elaboración de la Sopa de guisantes
Dejamos descongelar los guisantes quince minutos a temperatura ambiente (no Mordor), para que la batidora pueda triturarlos (en caso de utilizar un robot que pueda trabajar con hielo, podremos proceder directamente sin esperar). Mientras aprovechamos para pelar y descorazonar (triste palabra) la manzana y limpiamos con abundante agua la menta. Pasado este tiempo colocamos las semillas, la fruta y la hierba aromática en un vaso alto, junto con el agua y pulverizamos hasta obtener una base homogénea, si se espesa demasiado añadimos algo de agua fría.
Cortamos los espárragos en trozos pequeños pues si son muy grandes no se mantendrán, los agrupamos para facilitar el emplatado y finalmente le añadimos un chorrito de AOVE.
Ya está, saludos desde la Tierra Media a todos los buenos amigos Hobbits que estamos haciendo este verano y les deseamos un buen viaje de regreso a la Comarca.

