
Aunque pueda parecerlo, NO es un trozo de espuma de poliestireno amarillo, dale un mordisco y verás la gran diferencia.
Suele formar parte de la comida principal de la población nipona: «el desayuno de campeones» o «Asagohan«.
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¿Dónde reside la dificultad de la elaboración Tamago? No lo adivinarás
Este adminículo de cocina con geometría plana de cuadrilátero regular, ahí dejo eso, es un detalle que tradicionalmente se entregaba como regalo de boda.
Un utensilio rectangular que obviamente no tenemos entre los miles de objetos de culto la mayor parte de los occidentales y que tendríamos que adquirir. No es un precio elevado.
En una sartén normal no te lo aconsejo: Tamago flácido y dispar
Si lo intentamos con una sartén normal la apariencia será la de un Croissant pálido y con los cuernos endebles, vamos un vikingo sin gracia alguna.
Una omelette o tortilla francesa con importantes diferencias culturales pues más allá de compartir huevo batido y sal, lo demás es totalmente diferente. Lo increíble es que haya gente que destroce una simple y humilde elaboración gabacha, para ellos, está claro que no es esta receta.
Tamago en el convento
Ambas cualidades lo hacen ideal para estar en las preciosas, divertidas, organizadas, cuadriculadas y deliciosas cajas de comida japonesa: «en los bentos», de ahí que sean «Convento» ¿Algo forzado, verdad?
Bueno, lo cierto es que combinan a la perfección con el sushi, es habitual en los nigiris con un cinturón negro como en las artes marciales, pero así evitamos que se nos caiga como los pantalones: un trocito de alga nori de gran utilidad y aporte de sabor umami al bocado.
Historia de la almohadilla pajiza
Otra opción es algo más pintoresca, sí de paleta de color. Es posible, aunque poco probable que los nipones alteraran los colores para resaltar unos platos sobre otros: blanco, negro, verde-oscuro y rojo eran las únicas tonalidades en
Es como si en época de hambruna nuestra alimentación la dictara la belleza de los platos. Yo sinceramente, si viviera con hambre, sería daltónico perdido.
Ingredientes para la elaboración de la Tamagoyaki
- 5 huevos medianos.
- 12,5 cl de caldo dashi [Ver aquí la receta].
- 45 g de azúcar.
- 15 g de sal.
- 15 ml de salsa de soja.
- Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
la elaboración de la Tamagoyaki
Ponemos el AOVE en la sartén y repartimos bien por toda la superficie dejamos que se caliente. Después retiramos todo el aceite una vez alcance la temperatura adecuada. Cubre todas las esquinas y paredes para evitar que se pegue.
Te ayudará que previamente hayamos separado la tortilla de las paredes. Con la ayuda de una brocha ponemos un poco más de AOVE y trasladamos la tortilla hacia el final de la sartén. Éste será el lado más alejado a nuestras manos.
La parte que ocupaba la tortilla también la untamos de AOVE y volvemos a poner un poco de la mezcla. Levantando un poco la tortilla para que se introduzca un poco por debajo… y así repetimos la operación.

