
Dark Vader suspira (Aaaaaaagggg) seguro por unos calamares en su tinta tanto como yo, y es que he de confesar que me encantan, la presentación sobre un plato pulcro y blanco, la textura cremosa de la salsa y el sabor único de la tinta al mezclarse con el resto de los ingredientes (ya sé, ya sé, quizá muy poético pero me gustan mucho).
Ingredientes para 4 personas:
- Aceite de oliva
- 2 dientes de ajo
- 2 cebollas grandes
- Perejil
- 2 hojas de laurel
- 2 cucharadas de tomate natural triturado
- 1 vaso de vino blanco
- 1 kg de calamares limpios de polvo y paja
- La tinta del calamar (natural a ser posible o bien de sobre)
- 1 cucharada de café de pimentón dulce (opcional)
- 1 cucharada de café de maicena (para espesar si es necesario)
Elaboración «Hace mucho tiempo en una cocina no muy lejana…»
Co
Con un sable luz picar muy fina las cebollas y los ajos. Pochar con aceite de oliva a fuego lento, con paciencia y mimo (una pregunta: ¿Pochar vendrá de pocho?, mejor no).
Cuando se torne casi transparente, añadimos los calamares cortados en trozos pequeños (el calamar puede ser muy traicionero y conseguir el mismo efecto que Dark Vader con su poder de ahogas, así que no dudes en cortar por lo sano).
Damos con gracia y garbo un par de vueltas a la sartén con movimientos gráciles de muñeca y añadimos la tinta que habremos preparado machacándola en un mortero con un poco de sal, laurel y el perejil. Añadimos a la tinta un vaso de vino y después al fuego con ella. Dejamos en la lumbre a fuego lento una media hora, si la salsa está un poco líquida o se os antoja más densa, podemos dejar reduciendo la salsa a fuego durante 20 o 25 minutos, pero también podemos añadir maicena, disuelta en un poco de agua y dejar cocer tan sólo 5 minutos más (como cuando te levantas por la mañana, 5 minutos más por faaaaa).
Bueno, pues nada «¡Qué la fuerza os acompañe!»

