
Albóndiga son cada una de las bolas que se hacen de carne o pescado picado menudamente y trabado con ralladuras de pan, huevos batidos y especias, y que se comen guisadas o fritas.
¿Y qué dice la RAE de las albóndigas?
Bueno pues pasemos a la harina y a los fuegos, que ciertamente, saca ventaja a la RAE pues admite miles de formas de hacer una bolas rebozadas. Hasta el punto de ignorar a la propia definición y utilizar pollo, o vegetales.
Dos modos de realizar albóndigas de rabo de toro
La primera más lenta pero práctica por motivos ulteriores que explicaré. Elaborar el rabo como un plato típico y con los ingrediente una vez deshuesa usar la carne para realizar la bola enharinada. Utilizando la salsa ya preparada.
La segunda que es utilizar la carne cruda y deshuesarla… y usarla como si fuera carne picada.
Ventajas e inconvenientes
La ventaja de la primera opción es que reutilizamos un plato elaborado. Para la economía doméstica siempre viene bien. No es muy práctico pensar en este método (yo me como el rabo seguro antes de salir de la cacerola), si solo quieres tomar las albóndigas. Te recomiendo uses el segundo método.
Un buen consejo para las albóndigas
Un consejo, la carne del rabo de toro (mal llamada así, pues lo que comemos es ternera) es muy grasa. Aunque en la mayoría de los casos se recomienda un vino tinto para la condimentación, yo soy partidario de un vino blanco. Éste aporta un sabor más suave y un color menos intenso. Ayuda a la digestión no cabe duda.
Las fotos que acompañan este post son del segundo método. Pero no dudéis que cualquier día haré rabo de toro para 10 y el sobrante serán deliciosas albóndigas.
Os dejo un enlace a una receta de albóndigas con boletus.

