Pato a la pekinesa, pato a la pekinés, pato Pekín, pato laqueado estilo PekínLa salsa hoisin es inseparable del pato Pekín, sin ella esta receta tan representativa de la cocina Jin. Me atrevería a decir que sería uno más dentro de la gastronomía china, por supuesto sin fama y sin gloria.

También está presente en algunas versiones del omnipresente rollito primavera, del sabroso cerdo mu shu, tambien conocido como cerdo a la barbacoa.

La salsa Hoisin es la barbacoa de las salsas asiáticas o salsa de mariscoEtimológicamente, la palabra Hoisin significa marisco. Pero paradójicamente no tiene ni una brizna de invertebrado marino comestible, ni siquiera pescado.

Entonces, ¿Por qué se le llama salsa de marisco si no figuran entre sus ingredientes?

La salsa hoisin es la barbacoa de las salsas asiáticas, se trata de una salsa oscura, espesa e intensa de sabor. Posiblemente la combinación de la confitura de ciruela, la soja y el jengibre aporta mucha intensidad a la mezcla, y por esta razón se le da este nombre.

Advertencia: Pese al seudónimo, lo último que debes hacer es acompañar a un bogavante, ostra, berberecho,... con esta salsa ya que depredaría el plato.

Hay tantas versiones de salsa hoisin como cocineros y cocinillas se embarcan en su preparación.

Ingredientes para la salsa Hoisin
  • 10 g de jengibre frescoLa salsa Hoisin es la barbacoa de las salsas asiáticas o salsa de marisco
  • 20 ml de salsa de soja japonesa
  • 20 ml de vinagre de arroz
  • 200 g de confitura de ciruela
  • 2 g de guindilla
  • 5 g de pimienta negra o shichuan*
  • 25 g de azúcar morena o miel
  • 10 g de maicena como espesante*
Preparemos la salsa de ciruela, ¡Cómo me gusta!

La salsa Hoisin es la barbacoa de las salsas asiáticas o salsa de mariscoCalentamos el aceite de sésamo con el jengibre, que habremos cortado en finas rodajas, agregamos el resto de ingredientes (la soja, la confitura de ciruela, un poco de picante, el azúcar,…) y dejamos a fuego suave hasta que reduzca o bien añadimos la maicena para que espese. Mi consejo es tener paciencia y dejar que se evapore.