Crema de espárragos verdesUn buen amigo me ha regalado un gran manojo de Asparagus officinalis de impresionante calidad, como siempre, cuando te los traen del pueblo y se negocia el precio siempre saben mejor. Y otro gran compadre, me enseñó un refrán que desconocía y que vale como regla nemotécnica para recordar la temporada de esta planta herbácea: “Los espárragos de abril, para mí; los de mayo, para el amo y los de junio, para el burro“.

Bueno pues como no queda mucho del mes de las flores y ahora conocemos por el saber popular que también del espárrago verde, tendremos que aprovechar para hacer una receta de temporada. Si quieres ahondar en la naturaleza de este vegetal, te recomendamos este artículo: “Afrodisíaco natural de verde intensidad“. Dejo un apunte que no figura en el anterior post, la palabra espárrago proviene de la lengua persa, del vocablo “asparag” que significa “brote” y aunque en su día no lo mencioné os garantizo que es importante subrayar que en persa y en castellano, tiene un poder diurético asombroso.

Crema de espárragos verdesAunque esta receta se puede preparar con leche o nata, dejaré para otra ocasión estos ingredientes, os aconsejo que primero la elaboréis simplemente con agua (de esta forma la intensidad del sabor no se ve disfrazada por el producto lácteo que lo suaviza notablemente), perdemos un toque de textura o cremosidad pero aprendemos más de este noble, delicioso y agradable brote verde que te quiero verde.

Ingredientes para 4 personillas:

Un kilo de espárragos verdes (2 manojos)
1 cebolla grande
1 puerro
1/2 litro de agua
50 g de aceite de oliva
1 cucharadita de agar o 1 cucharada sopera de harina para espesar
Pimienta
Sal

Elaboración:

Limpiamos los espárragos con mimo y cuidado, eliminando la parte más dura (es fácil si lo haces con la mano, si te es más sencillo utiliza un cuchillo) y también guardamos las puntas que prepararemos de forma separada.

Crema de espárragos verdesPonemos a calentar una cacerola con 1/2 litro de agua y un pelín de sal, cuando entre en ebullición metemos las puntas de los espárragos y mantenemos a fuego vivo 7 minutos, pasado ese tiempo sacamos las puntas y las introducimos en agua fría (si es posible con hielo) y guardamos el agua dónde han sido cocidas al fuego. El tiempo es importante para que se mantenga la intensidad del color y la verdura quede al dente.

Ahora pasamos a picar la cebolla y el puerro en trocitos finos, que pocharemos en otra cacerola que previamente hayamos bañado con aceite. Pochada esta verdura introduciremos en ella el resto de espárragos que ya habíamos despojado de la parte dura y las puntas en trozos no mayores a 3 cm de largo (un par de minutos), además de la harina o el agar. Es el momento de pasar todo a la cacerola que mantenía el agua de la cocción de las puntas y dejamos a fuego fuerte 7 minutos.

Pasado este tiempo apartamos del fuego y pasamos por la batidora, tanto tiempo como sea necesario, hasta que la crema sea uniforme.

Dedicado a Rebe, Miguel y sus retoños.