Cómo no todo puede ser lomo alto de buey o lujoso solomillo, ya que nuestro bolsillo está algo resentido, os propongo una pieza que es conocida como “Falso solomillo“, y para orientaros, suele estar a la mitad de precio que el verdadero y original.

Se ubica en la zona de la cadera al variar el corte tradicional, algo que podéis solicitar al carnicero y que de mejor o peor agrado recibirá, consiguiendo una pieza muy recomendada para asar (tipo rosbif o simplemente carne al horno).

Su nombre proviene de la similitud de sus filetes con la apariencia del solomillo y aunque no llega a ser tan tierna, si se trata de una pieza cuya “ternura” y jugosidad están por encima del resto del rumiante (magra y jugosa).

Si a las hábiles manos del carnicero, unís las vuestras, podéis hacer que la pieza con forma redonda usando una redecilla o en su defecto con papel transparente (Film). Aunque difícil intentaré explicar el procedimiento, corta un trozo amplio de papel Film y coloca la carne en el centro, recúbrela sólo por dos de los lados (de arriba a abajo), dejando a los extremos el sobrante como si fuera un caramelo de los antiguos, y siguiendo esta comparación, trata de enrollarlo, cuantas más vueltas des más apretada quedará la pieza y más forma redonda tendrá (prometo hacer un video la próxima vez).

Roosbeef koketo

Auténtico Rosbeef de lomo de buey

A esta carne le va muy bien aderezarla con romero, tomillo, orégano, pimienta y/o cualquier hierbajo del campo que añada un toque al asado… es un lujo disfrutar de este tipo de carne al horno, ya sea fría o caliente, con la verdura sin triturar o preparada como salsa con un toque de coñac, con patatas en puré, fritas o asadas,… con unas cebollitas caramelizadas,… con puré de manzana con su toque de canela, ¡VALE YA!

Aconsejo esta carne para muchos comensales, con un corte fino si se toma fría o semitemplada ya que los sabores de la carne se asientan y potencian su carácter. Pero hay quien prefiere la carne caliente y en ese caso, el corte ha de ser grueso y lo más inmediato al emplatado posible, es preferible no calentarla nuevamente pues endurece la pieza o la reseca.

Aquí podéis ver la parte que corresponde a este corte: