Mermelada de CerezaSi algo hay en nuestro desayuno es “dulce”, es casi un adjetivo innecesario, epíteto de la gastronomía mañanera y de todas las formas y condiciones posibles, ¿adivinas cuál es la que con frecuenta está en nuestras mesas todas las mañanas? Lo añadimos con o sin gracias a nuestras tostadas, cruasán,… y por supuesto cada uno tiene su preferida, amarga como el caso de “naranja con cáscara”, algo más salvaje “de arándanos”, la clásica de “fresa” o la omnipresente “de melocotón”, aunque tal vez es de albaricoque,… las hay del huerto como las de tomate y pimiento; incluso atrevidas con un toque picante “de jengibre”.

Admito que no soy muy de sacarosa en sangre, el dulce no es mi pasión y aunque tengo pocas manías (algunos no opinarían lo mismo), es en la comida más importante del día donde mejor aprecio y disfruto este sabor (soy de “salao” como el bacalao, pero lo único que no admito es pescado a estas horas).

Mermelada de CerezaLa mermelada es un producto resultado de una técnica de conservación de alimentos de temporada en azúcar para preservar el mayor tiempo posible esos excesos de frutas y alargar el tiempo de consumo más allá de la estacionalidad natural, aunque la técnica varía en función del país, podemos considerar la tradición mediterránea como referente del origen y expansión por todo el mundo. El vocablo procede del portugués “marmelada“, que a su vez deriva de la palabra “marmelo” que en este idioma significa membrillo y cierto es que durante muchos años en nuestro país las recetas originales eran elaboradas exclusivamente con este fruto.

Mermelada versus Confitura versos de Compota o versión Sirope o jalea

Mermelada de CerezaNo es importante saber la diferencia entre unos y otros, pero sí saber qué es lo que nos gusta más y cómo se ha elaborado; tan difícil resulta que existe un cisma entre la cultura mediterránea y la inglesa sobre qué es cada uno de ellos: Todos han de llevar fruta y azúcares; por supuesto las piezas han de estar en perfecto estado y maduras, además han de ir acompañadas por un espesante para darles mayor o menor consistencia.

La Mermelada:. Azúcar y frutas enteras (una variedad), troceadas o trituradas (nunca puré), hasta conseguir una consistencia semilíquida o espesa. La relación es de 1 Kg. de mermelada/0,3 Kg. fruta o de 0,5 kg. estamos hablando de “Mermelada extra”.

La Confitura: Azúcares y pulpa de frutas (triturada y de una o varias clases de fruta) y gelatinizante. La relación es de 1 Kg. de compota/0,35 Kg. fruta o de 0,45 Kg. para considerarse una confitura extra ha de ser monovarietal (una única clase de fruta), el puré no puede ser concentrado y el contenido ha de ser al menos de un 50 por ciento.

La Compota. Azúcar y frutas u hortalizas, enteras o partidas en trozos, a la que se ha incorporado una solución azucarada (normalmente sacarosa), no gelatinizada. El contenido de azúcares ha de ser inferior al 15% del total de la fruta. No hay consideración de extra. Su conservación es muy limitada se recomienda el consumo inmediato.

La Jalea. Azúcares, fruta licuada o en zumo (habitualmente en concentrados), agua y gelatinizante, la hermana pobre sin duda. La relación es de 1 Kg. (Jalea)/0,35 Kg. de zumo, si la relación es superior a 0,45 sería extra.

Por si deseas viajar a países anglosajones la diferencia no es tan sutil, entienden que la mermelada es el resultado de la elaboración sólo con cítricos y lo demás confituras, muy prácticos ellos.

Ingredientes: (A mí me gusta más el sabor de la fruta, así que le echo menos azúcar)
700 gr. de cerezas deshuesadas y limpias.
300 gr. de azúcar blanco
El zumo de un limón sin pepitas
La piel de 2 manzanas (espesante natural)

Mermelada de CerezaLimpia con agua abundante la fruta desprendiendo en caso necesario el rabo, con paciencia y/o un deshuesador (recomendable), quita todos los pipos e introdúcelas en una cazuela honda, junto con el azúcar bien mezclado; pon a fuego medio para que ambos ingredientes hiervan durante 20/25 minutos junto con el zumo de limón y la cáscara de la manzana, si te gusta la presencia de las piezas sólo mueve la mermelada con una cuchara, si por el contrario eres práctico y prefieres untar en la tostada sin tropezones, aplasta la fruta con la ayuda de un tenedor de madera. Pasado este lapso de tiempo retira las pieles de las manzanas y tómate un ratillo para el proceso de enfrascar.

Hierve durante 10 minutos los frascos y sus tapas (esterilizar es muy importante), deja que se sequen y entonces vierte la mermelada en ellos, ciérrelos y póngalos “patas arriba”, cuando estén fríos los metes en el refrigerador (se conservan de 15 a 20 días).

“Donde pone cereza, sustituye por tu fruta preferida”