Pimientos koketoLodosa cuenta con uno de los pimientos más apreciados del mundo, el genuino “Pimiento de piquillo”, con apenas 7 centímetro (el tamaño importa), de forma triangular (con sus catetos e hipotenusas) y de color rojo intenso, vivo como el mismo fuego (muy poético), con la piel dura y no excesivamente carnoso. Esta es mi definición de una de las hortalizas con Denominación de Origen más exquisita de nuestro país y que son conocidas por su preparación para el envasado en latas (asados con carbón vegetal y conservado en su jugo).

¡Ay cuate!, sus orígenes como el resto de los 2300 ajies está en la tierra de México; y habrá ahora quien me pregunte: ¿Pero hay alguna diferencia entre aji y pimiento?, y yo contestaría: En realidad son sinónimos pero de modo coloquial pimientos son “todos”, pero en América se reserva el término aji para el picante y morrón para el suave, de modo similar en España al picante se le da el nombre de guindilla y al suave, dulce o morrón. Y por añadir más leña, por ejemplo, en Perú se le conoce como “rocoto” (el que llega a España es picante pero de los duros, riete tu del jalapeño o del poblano).

Si tenéis ocasión de comprarlos crudos, os lo recomiendo ya que su sabor al hornearlo es intenso y agradable, su piel se separa de forma rápida y eficaz. Pero ya aviso que es más fácil ver billetes de 200 Euros que pimientos del piquillo en nuestra verdulería.

Para prepararlos, simplemente hay que lavarlos con poco agua y secarlos muy bien, ya que en el proceso de asado no se utiliza el agua para evitar que pierda aroma y sabor. Calentamos el horno y añadimos un poco de azúcar, un poco de vinagre de Módena, sal y aceite hasta que la salsa que sueltan espese (el mismo proceso se hace en la sartén pero el fuego ha de ser bajo “bajisísimmmo”).

Como la carne es muy resistente, es el pimiento que permite un relleno más universal, en este caso la preparación ha sido con cecina (he realizado una masa para croquetas pero un pelín menos densa, menos harina) y el resultado es algo más que bueno, lo siguiente.