Cuando la economía manda el falso solomillo es el rey

Cómo no todo puede ser lomo alto de buey o lujoso solomillo, ya que nuestro bolsillo está algo resentido, os propongo una pieza que es conocida como “Falso solomillo“. Para orientaros, suele estar a la mitad de precio que el verdadero y original.

Tu aliado será el carnicero

Se ubica en la zona de la cadera al variar el corte tradicional. Algo que podéis solicitar al carnicero y que de mejor o peor agrado recibirá, consiguiendo una pieza muy recomendada para asar. Tipo rosbif o simplemente carne al horno.

Su nombre proviene de la similitud de sus filetes con la apariencia del solomillo. Aunque no llega a ser tan tierna, si se trata de una pieza cuya “ternura” y jugosidad están por encima del resto del rumiante (magra y jugosa).

La unión hace la fuerza

Si a las hábiles manos del carnicero, unís las vuestras, podéis hacer que la pieza con forma redonda usando una redecilla o en su defecto con papel transparente o Film.

¿Cómo proceder con el falso solomillo?

Aunque difícil, intentaré explicar el procedimiento. Corta un trozo amplio de papel Film y coloca la carne en el centro. Recúbrela sólo por dos de los lados (de arriba a abajo), dejando a los extremos el sobrante como si fuera un caramelo de los antiguos.

Siguiendo esta comparación, trata de enrollarlo. Cuantas más vueltas des, más apretada quedará la pieza y más forma redonda tendrá. Prometo hacer un vídeo la próxima vez y adjuntarlo.

El aderezo ideal para el falso solomillo
Roosbeef koketo

Auténtico Rosbeef de lomo de buey

A esta carne le va muy bien aderezarla con romero, tomillo, orégano, pimienta y/o cualquier hierbajo del campo que añada un toque al asado…

y el acompañamiento

Es un lujo disfrutar de este tipo de carne al horno, ya sea fría o caliente. Con la verdura sin triturar o preparada como salsa con un toque de coñac. Unas patatas en puré, fritas o asadas. Tal vez unas cebollitas caramelizadas. Por supuesto con puré de manzana con su toque de canela,… ¡VALE YA!

Cuantos más, mejor

Aconsejo esta carne para muchos comensales, con un corte fino si se toma fría o semitemplada ya que los sabores de la carne se asientan y potencian su carácter.

Pero hay quien prefiere la carne caliente y en ese caso, el corte ha de ser grueso y lo más inmediato al emplatado posible. Es preferible no calentarla nuevamente pues endurece la pieza o la reseca.