El arroz basmati, cuyo nombre proviene del sánscrito vasmati (“aromático”), es una variedad de grano largo reconocida mundialmente por su perfume embriagador, textura ligera y sabor delicado. Cultivado desde hace más de 2.000 años en las fértiles tierras del norte de la India y Pakistán, especialmente en las regiones de Punjab, Haryana y Uttar Pradesh, este arroz se nutre de las aguas glaciales que descienden de las majestuosas laderas del Himalaya.
Entre las variedades más apreciadas destaca el Dehradun, considerado el más seductor por su perfil aromático y su capacidad para duplicar su longitud durante la cocción. Su fragancia recuerda a frutos secos como la almendra y el jazmín, y su textura esponjosa lo convierte en un acompañamiento ideal para platos especiados como el biryani, korma, vindaloo, tandoori o tikka masala, así como para recetas mediterráneas y latinoamericanas que buscan un toque exótico.
Sin duda, es uno de los más selectos y exquisitos del mundo. Conocido por su sabor único, podríamos decir mágico, con un aroma natural que recuerda a frutos secos como la almendra y que mantiene una delicada textura esponjosa. Un exquisito bocado solo equiparable al arroz venere o imperial.

Índice
- El Granero de la India: Punjab y sus 27 variedades
- El enigma de su grato efluvio
- La leyenda de Shiva y el arroz eterno
- Receta del arroz basmati
El Granero de la India: Punjab y sus 27 variedades
La región de Punjab, conocida como el “granero de la India”, alberga una intensa actividad agrícola centrada en el cultivo del basmati. Paradójicamente, gran parte de este arroz no es consumido por la población local debido a su precio elevado o a preferencias gustativas distintas. Actualmente, se reconocen oficialmente 27 variedades de arroz basmati, clasificadas en tres grandes grupos:
- Basmati gigante: de tamaño excepcional, ideal para platos de presentación.
- Basmati blanco: de grano largo y color marfil.
- Basmati integral: de tono marrón oscuro, con mayor contenido de fibra.

El enigma de su grato efluvio
El secreto de su aroma embriagador reside en el proceso de envejecimiento. El arroz se conserva con su salvado intacto durante un periodo que puede extenderse hasta dos años antes de ser descascarillado. Este método permite que el grano desarrolle su perfil aromático único, mientras se controla cuidadosamente la iluminación, temperatura y ventilación del almacenamiento
Además de su aroma y tamaño, el basmati se distingue por tener un índice glucémico más bajo que otras variedades, lo que lo convierte en una opción saludable para personas con sensibilidad a los carbohidratos.
La leyenda de Shiva y el arroz eterno
En un soñador artículo, Las leyendas del arroz, contamos la génesis mitológica de este cereal en distintas culturas. Varios cuentos repletos de hermosura poética. Recordemos uno de los relatos de la India.
El dios supremo que forma parte de Trimurti, Shiva, sucumbe ante el amor por una gentil joven a la que decidió dar vida y de la cual se enamoró. Tan intensos eran sus sentimientos que decidió solicitar su mano. La delicada dama consintió con una única condición: Shiva debía obsequiarla con un alimento maravilloso que nunca la aburriera, aunque lo consumiera todos los días de su vida. Shiva se volcó en esta ardua búsqueda, que resultó infructuosa. Lamentablemente, la muchacha falleció antes de que la deidad encontrara ese tesoro.
La doncella fue enterrada en un panteón de fina plata, y Shiva mantuvo el luto acudiendo a su sepultura. Transcurridos cuarenta días desde su muerte, a los pies de la tumba brotó una planta de arroz parí, y Shiva creyó que se trataba de la reencarnación de su amada. Así que la tomó con sus manos y la entregó a los humanos para que disfrutaran de sus semillas, que eran, precisamente, el inalcanzable presente que no logró encontrar para compartir con ella en vida.

Receta del arroz basmati
Ingredientes
- 200 g de arroz basmati (50 g por comensal).
- 250 ml de agua.
- 4 semillas de cardamomo verde (opcional)
- Sal al gusto.
Elaboración
- Es muy importante comenzar lavando el arroz para eliminar el exceso de almidón. Debemos enjuagar los granos con abundante agua cinco o seis veces. Lo ideal es aclararlo hasta que el agua salga completamente cristalina.
- Añadimos agua hasta cubrir (250 ml) y lo dejamos en remojo durante 10 minutos.
- En una cazuela colocamos el agua, el arroz, la sal y el cardamomo. Cocemos a fuego medio con el mismo agua del remojo.
- Tapamos y dejamos cocer aproximadamente 15 minutos (es importante seguir las indicaciones del fabricante, ya que algunos arroces requieren más o menos tiempo).
- Pasado este tiempo, retiramos del fuego y dejamos reposar cubierto.
- Por último, antes de servir, debemos remover el arroz con delicadeza para que los granos queden bien separados.

