El mercado dónde ruedan cabezas

Mercado de la Bastilla. KoketoDe nuestro último viaje a las tierras vecinas de Francia la mayor sorpresa de la Ciudad de la luz, del amor, de los monumentos de hierro y del café más caro del mundo, fue sin duda: el “Mercado de la Bastilla”, creo que por inesperado y por conjugarse en el mismo lugar lo más glamuroso de esta capital y lo más popular.

Mercado de la Bastilla. KoketoCientos de puestos que con gran algarabía regentan hindúes, rumanos, algún que otro francés despistado y sobre todo, ciudadanos de mundo que cambian su lengua en cuanto te miran a la cara, pues el dominio del idioma del comercio no tiene fronteras y las líneas consanguíneo son comunes, siempre el vendedor y el comprador tienen un familiar compatriota que vivió en tu tierra hace décadas.

Mercado de la Bastilla. KoketoDesde primeras horas de la mañana se instala de la nada un macro-mercadillo que se extiendo a lo largo del Boulevard Richard Lenoir, antiguamente llamado mercado Richard Lenoir, los primeros en llegar se llevan la mejor mercancía, si no madrugas hay puestos que verás vacios a primera hora. Está situado en el barrio de Marais y su clientela va desde el estudiante parisino, los amantes de la gastronomía, los despistados y hasta los turistas habituales de la ciudad más visitada del mundo. Cumple su función de mercado de abastos, como puede ser el Mercado de las Ventas de Madrid, pero puedes trastear entre trapos “nada chinorris, moda italiana (Gritan los vendedores)”, herramientas, plantas, puestos de comida,… y por supuesto, verduras frutas y setas, pescados o mariscos y carnes que son auténticas maravillas… Los productos por regla general son baratos, de primera, variados. Todo en un ambiente distendido, incluso alegre, siempre y cuando no te roben la cartera (avisados estáis). Es un centro de comercio que embelesa, te transporta, cuando quieres darte cuenta estás rodeado por la música de los organillos callejeros, de la mezcla de idiomas, de las distintas razas y etnias; el color de las frutas y las verduras, la preparación de las carnes y la presentación de los pescados.

Mercado de la Bastilla. KoketoPuestos de especias de tonalidades increíbles, de hiervas aromáticas de olores y fragancias intensas, de ostras frescas que te transportan al mar y vinos que son descorchados para el disfrute de un buen queso, cualquiera de sus cientos de variedades, el olor de las baguettes recien horneadas,…

“Grande, bullicioso y está lleno de sabor”
Jueves (07:00-14:30) y domingos (07:00-15:00)

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4 Comentarios

  1. amelie

    Oh là là! entre la belleza de las fotos y la riqueza de la descripción dan ganas de salir volando y plantarse en tan bella ciudad para tomar el pulso del día a día en este mercado. Disfrutar de los puestos, vivir la alegría y participar de esta escena tan cotidiana nos demuestra tu cariño por la cocina, la comida y los comensales, nos encanta tu manera de compartirlo con nosotros, merci

    • El placer ha sido todo mío, lo importante de un viaje así es elegir la mejor compañía y yo en eso se más que de cocina. Gracias por tus palabras y un beso enorme.

  2. Tessie

    Me ha encantado tu artículo, nos has trasladado a ese colorido mercado sólo con tus palabras. Va a resultar al final que a además de cocinero ¡eres poeta!¡ ja, ja!. Las fotos son muy llamativas, se nota que te lo pasaste bien allí. Enhorabuena y espero que este viaje te sirva de inspiración para futuros platos “koketiles”.

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