Moluscos bivalvos en tierra hostil

Almejas_koketo_150x150_1-“Soy Jorge y soy alérgico al marisco”
-“Hola Jorge”.
El primer paso es reconocerlo y lamentablemente lo tengo asumido, pero no por ello me resisto a cocinarlo, y prueba de ello es que el post de esta semana es sobre las almejas a la marinera, una de las recetas más sencillas y rápidas de hacer (excluyendo por supuesto a las almejas al natural, cuya receta está incluida en la propia afirmación de que son “Al Natural”, como vienen al mundo).

No me canso de decir que para que una receta sea buena, lo principal es usar ingredientes Almejas_koketo_150x150_2de primera calidad, “respetar el producto es garantía de éxito, sólo tenemos que ayudar a potenciar los sabores que tiene la materia prima”, pero en el caso de este Bivalvo, no sólo es garantía de éxito, también condición necesaria para mantener la salud y no iniciar una dieta rápida de adelgazamiento con rápida pérdida de líquidos y visitas al excusado durante tres o cuatro días.

Acudir al pescadero de confianza, mirarle a los ojos y pedirle un kilo de almejas (frescas, mirada asesina y repetimos: F R E S Q U Í S I M A S), debería ser el primer paso para la elaboración de este plato, mi consejo es utilizar almejas de Carril de Galicia, pero si el precio es prohibitivo podéis utilizar cualquier otra. Una vez lleguemos a casa introducimos en un recipiente con abundante agua y una cucharada de sal gorda, durante un par de horas (cambiando el agua cada media horita) para que se desprendan de la arena de playa que hayan traído cuando tomaban el sol.

Almejas_koketo_150x150_3Mientras las almejas disfrutan de este baño relajante, procede a cortar la cebolla y el ajo, muy finitos y rehógalos en una sarten con un par de cucharas de aceite de oliva (AOVE), cuando estén pochadas, añade una cuchara de nuestro espesante (harina) y mezcla hasta no observar grumos. Ahora toca escurrir las almejas (desecha cualquiera que tenga la concha rota) e introdúcelas en la sartén. Echa el vino (Jeréz es lo recomendable pero sino tienes utiliza cualquier vino BLANCO), el agua y el laurel y mantén las almejas en el fuego hasta que compruebes que se abren como queriendote abrazar, añadelas el perejil cortado muy fino y remueve bien, para que coja el color y el sabor.

No hace falta decir que se sirven calientes, con la salsa humeante y no os preocupéis de hacer muchas, ya que os daré una receta para una sensacional sopa con este mismo plato. Un último consejo: Se sirve con pan abundante ya que como en muchos de los platos españoles la salsa es lo mejor de todo.

  • 1 Kg de almejas
  • 1/2 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de harina
  • 1/2 vaso de vino de Jerez
  • 1/2 vaso de agua
  • 1 hoja de laurel
  • perejil
  • Una cuchara de aceite de oliva virgen extra

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2 Comentarios

  1. Y quien se va a comer las almejas despues de decir “dejarlas en el fuego hasta que se abran como si te quisieran abrazar”?pobrecitas!! Ja ja!. A mi madre le encanto la receta, dice que lad hace muy parecidas y que es una pena que las fotos no se puedan comer!

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